Comer saludable,¿ Que es una kilocaloría?

Post escrtito por Elena Guillén.
ENTENDIENDO LAS KILOCALORÍAS
El sobrepeso no es solo un tema estético, sino que un mantenimiento del peso
adecuado puede ayudarnos a prevenir muchas enfermedades como la diabetes, la
hipercolesterolemia o la hipertensión. De hecho, la obesidad es un gran problema a
nivel mundial, de salud y también económico. Subir o bajar de peso depende
básicamente de la diferencia entre las calorías que ingerimos y las que gastamos. Pero
¿qué es una kilocaloría? Según su definición, es la cantidad de calor que se necesita
para producir un incremento de temperatura de 1°C en 1 gramo de agua. Para que nos
entendamos: si me como un bombón que contiene 70 kilocalorías, esa será la energía
que recibirá mi cuerpo. Para que la energía de ese bombón no se acumule en mi
cuerpo (en forma de grasa) necesitaré provocar ese calor del que habla la definición y
“quemar” esas kilocalorías con ejercicio. Por ejemplo, andar a 5 km/h produce un
gasto de 0,063 Kcal/kg peso y minuto, así que una persona de 70 kg, necesitará
caminar unos 16 minutos para que la diferencia calórica sea 0. De ahí que muchas
dietas se basen en el recuento de kilocalorías, ya que es esencial para controlar el
peso, ya sea para mantenerlo, perderlo o incrementarlo. Por cierto, 1000 kilocalorías
(Kcal o Cal, con “c” mayúscula) corresponden a 1000 calorías (cal, con “c” minúscula),
pero, a veces, si buscáis por internet os podéis liar porque hablan de calorías y
kilocalorías como si fuera lo mismo, pero lo correcto es hablar de kilocalorías cuando
se habla de la energía que aportan los alimentos.

 Ahora pensemos en nuestro bombón con sus 70 kilocalorías y en una manzana que
también (según tipo y tamaño) puede contener las mismas calorías. Si son iguales
energéticamente, dará lo mismo uno que otra, ¿no? Pues no, el bombón básicamente
contiene grasas e hidratos de carbono, la mayoría azúcares no naturales (y es esa
combinación de grasa + azúcar que nos produce tanto placer la que nos obliga a
repetir).
La manzana en cambio no contiene grasas y sí fibra (pectina de la piel),
potasio, quercetina (un antioxidante) y además regula los niveles de azúcar en sangre y
posee propiedades diuréticas y depurativas. Sí es verdad, azúcar hay en ambos casos,
pero el del bombón proviene de un proceso industrial, mientras que el de la manzana
es natural y está en equilibrio con el resto de nutrientes. El azúcar de nuestro bombón
nos llega a la sangre más fácilmente, nos genera una respuesta placentera y además
no nos sacia, por lo que ya me he comido tres bombones en lo que llevamos juntos. El
azúcar de la manzana no es tan placentero porque necesita metabolizarse, pero el
efecto saciante es mayor. De aquí que se hable de “calorías vacías”, que son aquellos
productos que tienen un contenido energético pero que no aportan apenas nutrientes.
Estos productos incluyen el azúcar de mesa, los refrescos, la mayoría de zumos
envasados, el alcohol, las galletas, bollería, helados o cereales azucarados… y los
bombones. No digo que no se puedan tomar ocasionalmente, pero ahora ya sabemos
lo que se puede esperar de ellos, básicamente grasa, azúcar y unos segundos de
placer.

Si somos conscientes de lo que provocan en nuestro cuerpo, será más fácil
cambiar los malos hábitos y sustituirlos por otros más saludables.
Estos datos ya nos hacen pensar que no será lo mismo ingerir 2000 kilocalorías de
frutas y verduras que 2000 de galletas o bollería. Por esto mismo, no sólo hay que
tener en cuenta el peso o el IMC (índice que según peso, altura, edad y sexo nos indica
si nuestro peso es adecuado) de una persona, sino la cantidad de grasa corporal. Las
dietas nos pueden ayudar siempre y cuando sean personalizadas y tengan en cuenta
nuestro estado de salud, hábitos alimentarios y estilo de vida, pero lo ideal es ser
conscientes de la necesidad (si la hay) de cambiar hacia una alimentación más sana.

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Gracias por leerlo.
Besos¡¡

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